CORONA E FAMÍLIA

Corona y Familia

 

Por Ricardo Bepmale*

Ola, te digo ola, es hora de entender que esta pandemia nos involucra a todos, por desgracia para muchos la Epidemia es terrible, pero quiero destacar un punto positivo, el que considero la mayor parte de la población debe entender, esta situación nos involucra a todos y proviene de no se sabe de qué o de quienes, esto último sería realmente una locura total, lo cierto es que ya está instalada en el mundo entero, ahora se habla de la globalización de virus y no de la celeridad de las  comunicaciones o la tecnología, resulta difícil pensar en positivo pero se debe y se puede, cueles son las ventajas: estamos en casa con los seres que amamos, compartimos ese tiempo que nunca tenemos para compartir con nuestras esposas, con nuestros hijos, con nuestros hermanos, esa cuarentena que hasta no se sabe cuándo va a durar, siempre dependiendo de los ordenamientos de los diferentes estados y sus implementaciones para frenar y/o erradicar esta pandemia, nos ha juntado otra vez en familia, sin dejar de lado el dolor que todos compartimos por esta catástrofe.

¿Acaso las cosas pasan porque sí?

NO, pasan porque el mundo está TODO revolucionado con una infinidad de problemas que pueden ser tanto de contenido diplomático, de origen empresarial, de origen monetario, o sea económico, sociológico, capitalismo, marxismo, democracia, comunismo, totalitarismo, etc.…

¿Al final hoy estamos todos metidos y enterrados en un fangal difícil de superar, pero lo vamos a lograr (esa es la idea que debe preponderar y prevalecer), lo importante hoy es pensar en positivo, cómo?

Hoy por quince días, si no se prolonga, tengo la oportunidad de estar con mi mujer, durante el período en que dure esta locura, cuantas veces decimos, algún día vamos a estar aislados del mundo, solo vos y yo, para charlar de cualquier cosa o simplemente para compartir ese silencio del que todos precisamos en algún momento estando en compañía, cuando las palabras sobran, cuando las miradas se cruzan, cuantas veces pensamos, si pudiera estar con ella mucho tiempo sería el mejor pasaje de mi vida, hoy es ese momento, disfrutemos de lo que tenemos que es nuestro tiempo de disfrutar de esa tan anhelada compañía, no soy egoísta ni tampoco pedante al pensar solo en mí, lo positivo es que no soy el pobre hombre o mujer que perdió a un ser querido, por suerte a mi hasta hoy no me toco, lo positivo es hacer lo que nos están recomendando minuto tras minuto por las noticias, sean diarios y/o televisión.

Cuidarse, ser responsable y solidario, cuidar al otro cuidándonos nosotros.

Los técnicos analizan con todas sus fuerzas y capacidad para superar esta situación, nosotros no somos técnicos, somos esa población que lo único que puede hacer es soportar esta locura y debemos buscar la mejor forma de enfrentar esta situación.

La prioridad es pasar el problema de la forma más positiva, se te cayó la cuenta del banco, te bajó la bolsa, no podés circular libremente, esos son tus problemas, ¿y la parte buena donde esta?

Ningún familiar falleció a causa de esta dolencia, estoy sano, tengo fuerzas para seguir adelante, tengo una buena alacena llena de alimentos, en pocas palabras, tenemos lo que se llama fuerza para seguir y luchar contra esta maldita epidemia.

Estar en casa, con tus seres queridos a tu lado, tu familia en general esta sana, tenés para comer, tenés donde dormir, tenés donde bañarte, tenés jabón, tenés tantas cosas que hasta hoy no te diste cuenta de que tenés, es hora de que te despiertes, no quiero ser grosero, pero me lleva a preguntarte, que querés, cuida a los tuyos que tenés muchas cosas que muchos no tienen y todavía no te diste cuenta.

Economía destrozada, cultos de las diferentes orientaciones religiosas canceladas, tal parece que hoy internet, WhatsApp, Facebook, pueden superar esas situaciones, sigue vigente el tango de Discépolo, “da lo mismo el que labura noche y día como un buey, que el que vive de las minas, el que mata o el que cura o está fuera de la ley”, esta pandemia parece mas grave porque repercutió en las clases más poderosas económicamente hablando, que en las menos beneficiadas con el dinero, el de pocos recursos económicos sigue igual, duerme en la calle, come lo que le toca y cuando le toca, se baña en los caños que están en las calles y ……..

Pero el pudiente, estuvo viajando por todo el mundo y es ese el mas preocupado, la bolsa cayó, el banco no le da la posibilidad de retirar su dinero, la empresa debe pagar salarios a la gente que está en cuarentena y no puede desplazarse a su lugar de trabajo, en pocas palabras la productividad está bastante complicada y siguen cayendo en forma impresionante las ganancias.

Pobre hombre, lo único que tiene es dinero, “conocí a un hombre tan pobre, tan pobre, que lo único que tenía era dinero” en cambio yo tengo valores que no se pueden comparar con su fortuna, la mía es una verdadera fortuna, tengo salud tengo que quedarme en casa disfrutando de mi gente.

Me compadezco de los que perdieron seres queridos y de los que la única fortuna que pueden disfrutar es el dinero.

Acompaño a los que hoy tienen la fortuna del amor de la familia, volver a casa es el deseo de toda persona y ahora parece que quedarse en ella es una tortura, basta de tonterías, disfrutemos de lo que por suerte tenemos sin dejar de lamentarnos por los que no lo tienen.

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*Ricardo D. Bepmale é advogado argentino e associado da ADFAS.

Tomo CXXVIII Folio 321 CPACF

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